Vean cómo cayó Barcelona en manos del ejército Nacional, sin esfuerzo alguno. Lo relata así el libro “Franco sin adjetivos”[1]
“Las líneas de defensa de Cataluña estaban preparadas desde abril de 1938. El general Rojo contaba con 220.000 hombres, además de con nuevo y poderoso armamento soviético[2]. Todo parecía preparado para un fuerte combate, pero éste apenas se produjo. A pesar de un ataque de distracción en Extremadura[3], ejecutado por el general Miaja, el ejército nacional desarrolló una ofensiva que, tras veinticuatro días, llegó a tomar Tarragona el 15 de enero de 1939. A partir de entonces, el avance de las tropas de Franco fue más rápido, al punto de que el 26 de enero, Barcelona fue tomada sin disparar un tiro.[4]”
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] Que había llegado a Cataluña a través de la frontera francesa, totalmente abierta al respecto.
[3] La ofensiva de Valsequillo, el 5 de enero de 1939, fracasó.
[4] Los políticos habían huido anteriormente hacia la frontera. Las deserciones eran sistemáticas. La desmoralización cundía en el ejército frentepopulista. Las palabras del general Rojo fueron precisas: “Barcelona cae en poder del enemigo. El temido suceso se ha producido como fenómeno natural. La resistencia ha sido escasa, por no decir nula”. Con carácter más amplio, remachó luego: ”Pocos pueblos han vivido un derrumbamiento tan completo de su organización social como la España republicana, que tenía su sede en Cataluña: un Estado se deshace y se pulveriza en pocos días, víctima de su desintegración orgánica y moral”.
