El 22 de julio de 1969[1], Franco presentó ante el Consejo del Reino la designación del príncipe don Juan Carlos de Borbón y de Borbón como su sucesor[2] a la Jefatura del Estado con el título de Príncipe de España. Ese mismo día, D. Juan Carlos fue proclamado por las Cortes sucesor de Franco al jurar fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales[3]. No hubo unanimidad, registrándose 19 votos en contra[4] y 9 abstenciones.
[1] Al amparo de la Ley de Sucesión.
[2] La sucesión empezaba a estar “atada y bien atada”.
[3] El origen de este movimiento, fundamental para la continuidad de sistema político español, se hallaba en la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, producida y aprobada en 1947. Esta era la quinta de orden entre las ocho Leyes Fundamentales que vertebraron los poderes del Estado durante el régimen de Franco.
[4] El más sorprendente correspondió al teniente general Rafael García Valiño.
