“El general Miguel Primo de Rivera[1] dio un golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923[2]. El Rey le concedió su respaldo y le encargó confeccionar un gobierno, que revistió la forma de un Directorio Militar. Le apoyaban gran parte del Ejército, de la Iglesia, de la patronal, casi todos los propietarios agrícolas e industriales, el somatén y los miembros los partidos más conservadores. Es de señalar que colaboraron con el régimen tanto el PSOE como la UGT.
La idea de Primo de Rivera era restaurar el orden civil alterado, laminar el caciquismo y regenerar la vida política. Él se veía como el cirujano de hierro que pondría orden. Su intención inicial era gobernar noventa días para relanzar el país, marginar a los profesionales de la política y después retirarse, entregando el poder al Rey.
Con ese fin, entre 1923 y 1925 ilegalizó a la CNT (anarquista), finiquitó la Mancomunidad de Cataluña, marginó a los partidos políticos y generalizó el somatén a toda España. En noviembre de 1926 creó la Organización Corporativa Nacional para regular relaciones laborales y condiciones de trabajo. La favorable coyuntura económica mundial (hasta octubre de 1929) hinchó las velas de su proyecto. En lo militar, reforzó la presencia española en Marruecos merced al Desembarco de Alhucemas (1925), que sometió a las cabilas rifeñas, lo que supuso el final de la guerra de Marruecos.
En el interior, se restableció la paz social, se llevó a cabo una impresionante labor de modernización de las infraestructuras (sobre todo, viarias) y se dio un gran impulso a la economía[3]. En la fase del Directorio Civil (1925-1930), se estableció una Asamblea Nacional (1927) que elaboró en 1929 un anteproyecto de Constitución. Ese mismo año se recrudeció la oposición contra Primo de Rivera: socialistas[4], republicanos, catalanistas, estudiantes, una intelectualidad voluble y el cuerpo de Artillería presionaron. El propio Rey viró en contra, hasta el punto de prescindir del Dictador el 29 de enero de 1930.”
El entrecomillado corresponde al textual del libro “Franco sin adjetivos” https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/ , en el que aparece el relato que acaban de leer. Creo que es una síntesis aceptable del período analizado, que lo está en función de la importancia que el general Primo de Rivera tuvo en el desempeño de Francisco Franco, el verdadero protagonista del libro mencionado.
[1] Miguel Primo de Rivera nació en Jerez de la Frontera el 8 de enero de 1870 y falleció en París el 16 de marzo de 1930. Como muchos de sus ancestros habían sido militares de alta graduación y público reconocimiento, ingresó a los catorce años (1884) en la Academia Militar. Se desempeñó sobre todo en Marruecos, Cuba y las Filipinas. Ascendió a general en 1912. En 1915, ya en la metrópoli, fue nombrado Gobernador Militar de Cádiz y desde 1919 fue Capitán General en Valencia (donde obliteró al terrorismo anarquista), Madrid y Barcelona. En 1920 fue elegido senador por la provincia de Cádiz. En 1921, influido por el Desastre de Annual, donde perdió a su hermano Fernando, sugirió el abandono de la presencia española en el Rif, lo que le costó el cargo de Capitán General de Madrid. En la capital catalana (mayo de 1922) se hubo de enfrentar nuevamente al terrorismo anarcosindicalista, al subsiguiente pistolerismo patronal, al auge del catalanismo, a la inestabilidad ministerial y a la descomposición del sistema de partidos. Para hacerles frente dio un golpe de Estado en 1923.
[2] A medianoche del 12 al 13 de septiembre, Primo de Rivera proclamó en Barcelona el estado de guerra. Los militares a sus órdenes ocuparon los edificios fundamentales en las cuatro capitales de la región, así como en Zaragoza y en Huesca. Aunque el Ejército no había secundado el golpe, tampoco se posicionó en defensa del régimen constitucional. El día 14, el Rey convocó a Primo de Rivera a Madrid y le nombró presidente del Directorio Militar.
[3] La Dictadura consiguió resultados económicos extraordinarios, nunca alcanzados antes, que la II República redujo considerablemente y que no fueron recuperados hasta bien entrada la época franquista, como luego veremos. Lanzó un programa de grandes obras públicas, creó una excelente red de carreteras, se pusieron en explotación nuevos recursos hidráulicos a través de las Confederaciones Hidrográficas, se desplegó la industria pesada y la exportación agraria alcanzó cotas extraordinarias. Durante ese período, se reforzó el proteccionismo. Las empresas Telefónica (con la ITT en posesión del porcentaje de capital mayoritario) y la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos (CAMPSA) vieron la luz entonces.
[4] El PSOE, que hasta entonces había hecho buenas migas con Primo de Rivera, se alió con los Republicanos y atacó frontalmente al Directorio.
