El desorden reinaba en España, instrumentado desde las organizaciones del Frente Popular contra las de derechas. El gobierno dejaba hacer. El resultado fue un caos criminal. El 12 de julio, José Castillo Sáenz de Tejada, teniente de la Guardia de Asalto y militante socialista[1], fue asesinado a tiros en la puerta de su casa.
[1] Quien el 16 de abril de 1936 participó al frente de sus hombres de la Guardia de Asalto en el asesinato del falangista Andrés Sáenz de Heredia y otras cinco personas más. El hecho tuvo lugar al reprimir con extremada violencia el desplazamiento de la comitiva fúnebre del alférez de la Guardia Civil Anastasio de los Reyes, asesinado el 14 de abril por pistoleros de izquierdas al paso de un desfile conmemorativo de la festividad.
