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Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Carta de los martes del 22 de noviembre de 2022

por | 22 Nov 2022 | Otros artículos

Queridos amigos:

El 22 de noviembre de 1975, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón[1] fue proclamado Rey de España. Habían pasado 44 años desde que la Monarquía como forma de Estado había quedado abolida. Eso ocurrió el 9 de diciembre de 1931, fecha en que las Cortes aprobaron la Constitución de la República.

Bien, pero ¿por qué hubo restauración monárquica? ¿o fue instauración monárquica? ¿por qué monarquía?  ¿por qué Juan Carlos de Borbón?

Franco se decidió por la restauración monárquica tras comprobar las dificultades que experimentaba su proyecto de Régimen, que Franco intentaba aunara las diferentes corrientes que se daban en el interior del Régimen. En agosto de 1942 tuvo lugar una grave crisis política. Tras el atentado de Begoña[2], Franco asumió la presidencia de la Junta Política de Falange. Española y de las JONS[3]. El 17 de marzo de 1943, inauguró las Cortes y se dedicó a cortar los brotes de descontento monárquico que se estaban dando intramuros a cargo de políticos y militares que buscaban la restauración monárquica. Y es que, al ver que los aliados iban a ganar la guerra, un grupo de generales monárquicos[4] defendió que Franco cediera la Jefatura del Estado a don Juan de Borbón y Battenberg.

El 19 de marzo de 1945[5], éste publicó el llamado Manifiesto de Lausana, criticando severamente al régimen franquista. Proponía instaurar una Monarquía constitucional[6]. Por su parte, llegado el final de la II Guerra Mundial, Franco hizo cambios para homologarse a las democracias occidentales. Concretamente, promulgó el Fuero de los Españoles[7] y la Ley de Referéndum.

Los antecedentes formales del nombramiento de Juan Carlos de Borbón como Rey de España radican en una fecha clave: el 7 de junio de 1947. Ese día, las Cortes españolas aprobaron la Ley de Sucesión[8] en la Jefatura del Estado[9], que fue sometida a referéndum el 6 de julio de 1947 y entró en vigor el 27 de julio de 1947. Como consecuencia, la jefatura del Estado devenía vitalicia en la persona de Francisco Franco Bahamonde[10]. Su sucesor sería propuesto por el mismo Franco, cuando conviniera[11].

Pocos meses antes (el 7 de abril de 1947), conocedor de lo que se estaba preparando y de algunos de sus principales lineamientos, el eventual destinatario natural del cargo, Don Juan de Borbón había hecho público un nuevo comunicado, conocido como el Manifiesto de Estoril[12], en el que denunciaba la ilegalidad de la inminente Ley de Sucesión. Entre bambalinas del Manifiesto se encontraban José-María Gil Robles, Pedro Sainz Rodríguez[13] y otros monárquicos, quienes esta vez intentaron muñir un acuerdo con el PSOE para enmendar la plana a Franco. No funcionó[14] porque el PSOE no estaba dispuesto a reconocer a la Monarquía[15].

Calmado el oleaje que el Manifiesto levantó, el 25 de agosto de 1948, Franco y Don Juan de Borbón se entrevistaron en el navío Azor[16], que se encontraba fondeado en el Golfo de Vizcaya. Tras tres horas de conversación, se decidió que Juan Carlos, hijo de don Juan y futuro Rey, continuaría su educación en España[17].

El 29 de diciembre de 1954 hubo un nuevo encuentro entre Francisco Franco y Don Juan de Borbón en Navalmoral de la Mata[18] para perfeccionar aspectos de la educación de Don Juan Carlos.

Entre el 5 y el 8 de junio de 1962 se celebró en Munich el IV Congreso del Movimiento Europeo[19] El Congreso reunió a un conjunto de opositores al Régimen. Firmaron un Manifiesto proponiendo suspender cualquier clase de relación con el Régimen hasta que éste mutara[20]. Consecuentemente, Franco suspendió las garantías del Fuero de los Españoles y envió al exilio a políticos[21] que habían participado en el Contubernio.

Hagamos un alto en la línea Juancarlista para observar qué alternativas, si alguna, se tomaban en consideración a la hora de intentar la sucesión de Franco. El hermano de Don Juan y tío de Juan Carlos, Jaime de Borbón, había renunciado a sus derechos como hijo primogénito de Alfonso XIII en 1933[22]. A la vista de las circunstancias planteadas por la Ley de Sucesión, trató de revocar su decisión en 1949. Eso permitiría que su hijo, Alfonso de Borbón y Dampierre, circunstancialmente además nieto mayor de Alfonso XIII, entrara en la eventual carrera hacia la sucesión[23].

Alfonso de Borbón no era el único candidato. Los carlistas, otra familia del Régimen, defendían la opción del pretendiente Carlos Hugo de Borbón-Parma y Bourbon-Busset[24], hijo de Javier de Borbón-Parma. Su padre lo envió a España en 1956 para presentarlo a los españoles como su heredero como “príncipe del 18 de Julio”. Viajó mucho por España para darse a conocer, sin que el Régimen se lo impidiera, aunque no fuera de su agrado[25]. El 25 de noviembre de 1964, finalmente, Franco instruyó explícitamente obstaculizar los viajes de Carlos Hugo por España[26].

El 22 de julio de 1969[27] Franco designó a Juan Carlos de Borbón como su sucesor a la Jefatura del Estado con el título de Príncipe de España[28]. Ese mismo día, Juan Carlos fue proclamado por las Cortes sucesor de Franco al jurar fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales. El asunto estaba resuelto[29].

A partir de su nombramiento, Juan Carlos viajó por España y por diversos países para darse a conocer. No resultó fácil empresa imponer su imagen a una oposición comunista[30], ni tampoco conseguir la aceptación entre los falangistas y los carlistas.

El 20 de diciembre de 1973, la banda terrorista ETA asesinó al presidente del Gobierno, Almirante Luis Carrero Blanco. Para sustituirle, Franco nombró presidente del gobierno a Carlos Arias Navarro.

Entre julio y agosto de 1974, Franco estuvo ingresado en el hospital por sufrir una flebitis. En esas circunstancias, el príncipe Juan Carlos asumió interinamente la jefatura del Estado.

El 30 de octubre de 1975, Franco vio cómo se agravaba su condición médica con un conjunto de problemas, el mayor de los cuales fue una peritonitis. Ante la gravedad de su estado, Franco, informado, ordenó que el príncipe Juan Carlos asumiera interinamente la jefatura del Estado.

La situación evolucionó mal y, tras una agonía que sufrió entre la enfermería del Palacio de El Pardo y el Hospital La Paz, Francisco Franco Bahamonde falleció en la madrugada del 20 de noviembre de 1975.

Don Juan Carlos de Borbón fue proclamado jefe de Estado y coronado como Rey de España el 22 de noviembre de 1975 en el Palacio de las Cortes[31], con el nombre de Juan Carlos I[32]. Los mecanismos sucesorios habían funcionado a la perfección. Ese fue el primer paso en un proceso de reformas políticas que transformaron[33] el Estado vigente en época de Franco en un sistema partidista cuya forma política es la monarquía parlamentaria, con un jefe de Estado sin apenas competencias[34].

En la proclamación, Juan Carlos I pronunció su primer discurso como Rey de España, en el que expresó su voluntad de ser el Rey de todos los españoles[35].

El 27 de noviembre, el rey Juan Carlos fue exaltado al trono con una ceremonia denominada “Misa de Espíritu Santo”, que se celebró en la Iglesia de San Jerónimo el Real (Madrid)[36].

Una vez muerto Franco, el Régimen se transformó rápidamente por acción de miembros del propio Régimen, dando lugar a un sistema democrático como los prevalecientes en el resto de Europa occidental.

El 4 de enero de 1977 se promulgó la Ley de Reforma Política, fundamento jurídico de la transición desde el Régimen de Franco hasta una democracia al uso occidental prevaleciente[37]. La Ley de Reforma Política[38] contenía varios elementos capitales: soberanía popular[39], supremacía de la Ley[40], organización del Estado y división de poderes[41]. Un sistema de partidos se erigió sobre la base de la Ley. Así, el futuro del Régimen de Franco fue aprobado por las Cortes, las cuales habrían de desaparecer acto seguido en la configuración que habían tenido.

La Ley de Reforma Política habilitó la celebración de elecciones generales en junio de 1977. Estas elecciones posibilitaron unas nuevas Cortes que promulgaron la Constitución española, aprobada por esas Cortes en sesiones plenarias del 31 de octubre de 1978, ratificada por el pueblo español en referéndum de 6 de diciembre de 1978 y sancionada por el Rey ante las propias Cortes el 27 de diciembre de 1978.

Muchos años más tarde, tras 39 de reinado, el 2 de junio de 2014, el Rey Don Juan Carlos I firmó y entregó al presidente del Gobierno un escrito en el que comunicó su decisión de abdicar la Corona de España. La Sanción y Promulgación de la Ley Orgánica de abdicación por S.M. el Rey Don Juan Carlos I tuvo lugar el 18 de junio de 2014. Al día siguiente su hijo, S.A.R. el Príncipe Felipe, fue proclamado rey de España ante las Cortes Generales.

La frase de hoy está referida por Raúl del Pozo. Cuentan que José Luis de Vilallonga citó al rey Juan Carlos I la siguiente frase de Nicholas de Chamfort: “Amistad de corte, palabra de zorros y mundo de lobos”. Don Juan Carlos contestó: “No conocía esa frase, pero así es. Cuando se es Rey, no siempre es fácil distinguir entre un cortesano y un amigo”.

Cordiales saludos

José-Ramón Ferrandis

Acto de proclamación como rey el 22 de noviembre de 1975 ante las Cortes franquistas

[1] Quien nació el 5 de enero de 1938 en Roma. Juan Carlos era hijo primogénito de Don Juan de Borbón y Battenberg (a su vez tercer hijo del rey Alfonso XIII) y María de las Mercedes de Borbón-Dos Sicilias y Orléans. El 26 de enero fue bautizado en Roma por el cardenal Eugenio Pacelli, futuro papa Pío XII. Sus padrinos fueron su abuela paterna, Victoria Eugenia de Battenberg. así como, in absentia, su abuelo materno, Carlos de Borbón-Dos Sicilias.

[2] En agosto de 1942, unos falangistas atentaron contra el General José Enrique Varela, el militar más partidario de don Juan. Luis Carrero Blanco indujo un cambio de gobierno orientado hacia los sectores católicos.

[3] La FET y de las JONS era el resultado de la fusión de Falange Española con la Comunión Tradicionalista. Se efectuó el 19 de abril de 1937 a través del Decreto de Unificación, publicado el 20 de abril.

[4] Que incluía a Varela, Kindelán y Aranda, amén de civiles como Gil Robles y Sainz Rodríguez.

[5] Téngase en cuenta que la II Guerra Mundial se encaminaba a su fin en el teatro de operaciones europeo y que la posición de Franco se debilitaba en la escena internacional. Pura estrategia.

[6] Con esta declaración, el Jefe de la Casa Real se autoexcluyó del futuro institucional de España. Franco perdió confianza en Don Juan y le hizo saber que perdiera toda esperanza de ser coronado Rey.

[7] En sí mismo, algo parecido a una Constitución al uso liberal.

[8] La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado se consideró fundamental para la continuidad de sistema político español. No fue la primera de las siete Leyes Fundamentales del Estado durante el régimen de Franco, sino la quinta, lo que sitúa esta cuestión lejos de las prioridades del Régimen. España volvía a ser Reino y se configuraba como Estado católico, social y representativo.

[9] La Ley de Sucesión fue derogada el 29 de diciembre de 1978.

[10] Como queda claro en su Artículo 2: «La Jefatura del Estado corresponde al Caudillo de España y de la Cruzada, Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde.»

[11] Inicialmente, Franco no era partidario de restaurar la Monarquía, a la que imputaba – con razón – dependencia partidista y hasta masónica, además de cortesana. Su idea era crear un nuevo Régimen basado en un movimiento integrador y unificado de las fuerzas políticas y sociales nutricias del Alzamiento Nacional.

[12] Su largo contenido es intranscribible en esta carta, pero su tono era despectivo, imbuido de una superioridad que le confería el derecho dinástico al que Don Juan se creía acreedor. Su lenguaje legó a ser chulesco. Sin duda, los asesores de Don Juan no acababan de captar los matices de la situación en el marco de la Geopolítica de la época. Franco se batía en el frente internacional con denuedo, siendo su principal enemigo una URSS derrotada en las carnes de su criatura, el Frente Popular. Al lado de ese reto, Don Juan de Borbón no era nadie.

[13] Gil Robles y Sainz Rodríguez habían participado en el Alzamiento Nacional.

[14] A pesar de la reunión mantenida por los asesores de Don Juan con Indalecio Prieto en San Juan de Luz.

[15] En lugar de ese reconocimiento, buscaban una envolvente: realizar un plebiscito sobre la forma de Estado, organizado por un gobierno provisional. Las uvas estaban, evidentemente, verdes.

[16] El Azor era un pequeño yate que Franco acostumbraba utilizar esporádicamente para pesca de altura. Fue botado en 1928 en Kiel (Alemania). La Armada lo asignó a Jefatura del Estado en mayo de 1947. La reunión tuvo lugar en el salón del barco.

[17] Llegó a España procedente de Lisboa el 9 de noviembre de 1948. Residió en Las Jarillas, una finca cercana a Madrid, donde iba a recibir clases por parte de profesores seleccionados.

[18] Franco propuso que el príncipe Juan Carlos recibiera formación militar y una educación basada en los principios del Movimiento. Don Juan accedió. En 1954, Don Juan Carlos había terminado el Bachillerato en el Instituto San Isidro de Madrid, y desde 1955 estudió en las Academias y Escuelas Militares de los tres Ejércitos: en la Academia General Militar de Zaragoza, en la Escuela Naval Militar de Marín (Pontevedra) y en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), donde adquirió el grado de Oficial. En 1960-61 completó su formación en la Universidad Complutense de Madrid, donde cursó estudios de Derecho Político e Internacional, Economía y Hacienda Pública. En realidad, no completó una carrera universitaria como tal, sino que asistió a algún curso y, sobre todo, recibió clases individuales. Era una formación transversal y completa que permitía un conocimiento superficial, pero amplio, e imposibilitaba cursar todas las materias.

[19] Conocido por el Contubernio de Múnich.

[20] El 9 de julio, Franco recibió a tres representantes de ese Movimiento. Reconoció que España debía ajustar sus formas políticas a las prevalecientes en el resto de Europa, pero esto sería después y no antes de que se la hubiera admitido en las organizaciones europeas. La transición se haría desde dentro, evolutivamente.

[21] Como Dionisio Ridruejo y José María Gil-Robles.

[22] El infante se quedó sordo tras una operación quirúrgica efectuada a la edad de 4 años. Esa sordera sobrevenida provocó que su padre, Alfonso XIII, le pidiera renunciara a sus derechos dinásticos, pues lo consideraba incapacitado, al ser sordo, para poder ocupar el trono. El Infante Don Jaime aceptó la petición paterna y renunció el 23 de junio de 1933, a los 25 años de edad.

[23] El 19 de julio de 1969, Don Jaime de Borbón renunció definitivamente a continuar reclamando sus posibles derechos dinásticos. Lo hizo cuando el príncipe Juan Carlos fue designado sucesor por el Jefe del Estado. Francisco Franco. Fue precisamente su hijo Alfonso quien le pidió que lo hiciera.

[24] Nacido en París en 1930, Carlos Hugo fue bautizado con los nombres de Hugo María Sixto Roberto Luis Juan Jorge Benedicto Miguel. Desde finales de los años 50 fue conocido en España como Carlos Hugo. Sólo el 20 de septiembre de 1962 pidió en el registro francés una rectificación de su primer nombre, que deseaba fuera Charles.

[25] No obstante, fue recibido en audiencia por Francisco Franco en 1962.

[26] La razón consta por escrito: “No puedo dejarle a España una guerra de sucesión. Todavía no puedo tomar las últimas decisiones, pero sí debo aclarar las que están concluidas. Este señor no va a ninguna parte”.

[27] Al amparo de la Ley de Sucesión.

[28] Título novedoso y del todo inhabitual, que ponía de relieve el salto que se había producido en los derechos dinásticos. El título habitual del Príncipe heredero es Príncipe de Asturias. La razón de ese cambio estribaba en la voluntad de Franco de hacer ver que la Monarquía era una institución instaurada, no restaurada.

[29] Franco nunca revocó su decisión, a pesar del matrimonio entre Alfonso de Borbón y Dampierre y la nieta del propio Franco, María del Carmen Martínez-Bordiú Franco.

[30] Nunca hubo otra hasta que la financiación norteamericana y alemana revitalizó al PSOE tras Suresnes.

[31] Juan Carlos juró sobre la Biblia acatar los Principios del Movimiento Nacional.

[32] El 14 de mayo de 1977, Don Juan de Borbón renunció a sus derechos dinásticos en favor de su hijo. Con la renuncia de Juan de Borbón a sus derechos, Felipe, hijo varón del rey Juan Carlos I, se convirtió en Heredero de la Corona, asumiendo el título de Príncipe de Asturias el 1 de noviembre de 1977.

[33] La Transición se realizó con todas las garantías jurídicas, siguiendo la estrategia diseñada y auspiciada por Torcuato Fernández Miranda: “De la ley a la ley, pasando por la ley”.

[34] A la manera de la Monarquía británica, “el Rey reina, pero no gobierna”. Las atribuciones que la Constitución se limitan a la capacidad de proponer el candidato para la presidencia del Gobierno, al arbitraje y moderación en el funcionamiento de las instituciones y (ésta sí) al mando supremo de las Fuerzas Armadas.

[35] Acudieron a la proclamación varios familiares del rey su esposa, Sofía de Grecia (con la que había contraído matrimonio en 1962), sus hermanas, Pilar y Margarita de Borbón, y sus hijos, Elena, (1963), Cristina (1965) y Felipe de Borbón. (1968).

[36] La ceremonia fue oficiada por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, presidente de la Conferencia episcopal.

[37] Texto BOE.es – BOE-A-1977-165 Ley 1/1977, de 4 de enero, para la Reforma Política.

[38] Además de la Ley de Reforma Política (aprobada tras la muerte de Franco), las leyes Fundamentales fueron el Fuero del Trabajo (1938), la Ley Constitutiva de las Cortes (1942), el Fuero de los Españoles (1945), la Ley del Referéndum Nacional (1945), la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado (1947), la Ley de Principios del Movimiento Nacional (1958) y la Ley Orgánica del Estado (1966). Todas ellas fueron abolidas por la disposición derogatoria de la Constitución española de 1978.

[39] La elaboración de las leyes reside en las Cortes. El Rey sanciona y promulga las leyes.

[40] El artículo 2º contiene algunos principios organizativos del nuevo estado; elección de diputados por sufragio universal y de senadores por entidades territoriales y el Rey, duración de su mandato y elección de sus presidentes.

[41] El artículo 3º albergaba el mecanismo de reforma de la Constitución que habría de aprobarse en 1978.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.