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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Cancelación de fondos federales

por | 9 Jun 2025 | Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas

El 7 de marzo de 2025, una noticia saltó a la esfera del conocimiento general: el presidente Trump canceló donaciones y contratos por valor de $400 M[1] a la Universidad de Columbia[2] por razón de los actos de antisemitismo realizados en el campus[3].

¿La razón?: no defender a los estudiantes y profesores judíos durante las manifestaciones a favor de Palestina el año académico pasado. Cancelar fondos públicos[4] significa que el gobierno federal censura que no se defienda a los estudiantes judíos de las agresiones provenientes de los simpatizantes palestinos. Sin matices.

El resto de las universidades norteamericanas no ha necesitado que se les diga nada. Están cumpliendo por su cuenta. La alternativa es perder fondos públicos. Así que ya están desapareciendo pintadas con héroes del movimiento Black Lives Matter[5],se están arriando las banderolas arcoíris de la causa LGBTHIJK, se están cancelando iniciativas inclusivas[6] y el lenguaje está cambiando. Los absurdos términos de la fabla cotidiana propiciados por el poder político desparecen muy rápidamente. Y en términos directamente económicos, contratos en suspenso, cursos cancelados, eventos pospuestos sine die…Donde no hay harina, todo es mohína.

Curiosamente, no ha habido reacciones violentas o rechazo enfático, sobre todo de las universidades implicadas (que son muchas), como sí las hubo durante la primera presidencia de Donald Trump. El mundo woke no ha chistado apenas. ¿Quieren ver ejemplos?

La Universidad de Virginia votó a favor de disolver su departamento de DEI. La Universidad de Carolina del Norte ya no obligará a los estudiantes a tomar cursos absurdos que se consideraban fundamentales para completar el plan de estudios. Las de Cornell, Stanford y Harvard han congelado la contratación de personal y profesores por «incertidumbres financieras sustanciales debido a los rápidos cambios en las políticas federales»[7].

Hay un pionero en todo esto. Es el gobernador de Florida, Ron De Santis, quien lleva mucho tiempo eliminando los programas DEI de las universidades y escuelas públicas residentes en ese Estado. Su objetivo es valorar la civilización judeocristiana occidental y la historia estadounidense. Basta de autodemonización. La marea contra la imposición woke[8] está alcanzando volumen y velocidad suficientes como para pensar que, mientras dure la presidencia de Donald Trump, el proceso se va a revertir. Y es una prueba más de que esa imposición woke ha sido financiada con fondos públicos, igual que la marea de ONGs destructivas y extractivas que nos invaden ambos lados del océano Atlántico.

Volviendo a las universidades, lo más divertido es comprobar cómo la mera intuición o expectativa racional de que se van a cortar los flujos de fondos públicos si no rectifican han movido a esos templos del saber y de la ciencia a adoptar una fachada acorde. Gentes de firmes ideales, sin duda alguna. Y con esa labilidad juega la Administración Trump para recuperar el sentido común, la Ley Natural, las buenas costumbres, el respeto a la Historia y el amor a la Patria.

Todo esto que hemos comentado se refiere únicamente a fondos federales destinados a universidades norteamericanas. Los aspectos relativos al acceso de estudiantes extranjeros serán tratados eventualmente en otra ocasión. El argumento es que los fondos provenientes de los impuestos que se pagan en los EE. UU. no pueden servir para que estudiantes extranjeros se beneficien del (menguante) prestigio de las universidades de los EE. UU. Y además, pagando un potosí. Y además, con filtros distintos del mérito, sujetos a discriminación.

[1] Esto bien podría ser la punta del iceberg. $ 400 M es solo una pequeña parte de los más de $ 5.000 M que asegura la Administración federal tiene asignados y comprometidos con Columba University.

[2] Columbia ha liderado las protestas estudiantiles propalestinas y antiIsrael que han surgido en los campus de las universidades norteamericanas.

[3] La referencia para elaborar este texto proviene parcialmente de aquí US cancels $400 million in grants, contracts to Columbia University over antisemitism allegations | Reuters

[4] El Título VI de la Civil Rights Act permite al gobierno federal investigar los centros educativos acusados de discriminar por razón de religión u origen nacional, entre otros criterios.

[5] El lector sabe de qué se trata. Es un movimiento nacido en la comunidad negra estadounidense. Comenzó en 2013 con el uso de la etiqueta #BlackLivesMatter en redes sociales, tras la (correcta) absolución de George Zimmerman por la muerte del adolescente de raza negra Trayvon Martin en un enfrentamiento armado.

[6] Ya saben, DEI (Diversidad, Equidad, Inclusión)

[7] Tal cual consta aquí La revolución woke también se retira en las universidades estadounidenses – The New Daily Compass

[8] Estamos asistiendo a un proceso rapidísimo de descomposición del constructo woke. Todo empezó con las grandes tecnológicas, luego vino la industria cinematográfica y al cabo se sumaron las grandes empresas.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.