Hacía meses que la situación social en España era muy difícil. El general Mola, por decisión del general Sanjurjo, se estaba encargando de coordinar actuaciones para un levantamiento. Franco se mostró reticente en todo momento, sabedor de que el fracaso del golpe podría abocar al peor de los escenarios: una guerra civil. Mola se sintió molesto, pues consideraba que la participación de Franco, de gran prestigio, era imprescindible para el éxito del levantamiento.
Tras el asesinato de José Cavo Sotelo[1], la indignación se generalizó. Sectores de la derecha se mostraron dispuestos a cortar esa deriva. Lo consideraban imprescindible para evitar su desaparición física, que la izquierda venía anunciando desde hacía años. Numerosos indecisos se sumaron a la conspiración. Crecían los rumores de un inminente golpe de Estado.
El día 14 de julio de 1936, Mola recibió un mensaje de Franco con su decisión de alzarse finalmente. El 20 de julio, el avión que trasladaba al general Sanjurjo a Pamplona se estrelló en Estoril. Sanjurjo, encargado de liderar el golpe de Estado, murió.
El 24 de julio se constituyó la Junta de Defensa Nacional, presidida por el general de División D. Miguel Cabanellas Ferrer. Mola propuso a la Junta de Defensa establecer un mando supremo, considerando a Franco el más indicado para ocuparlo[2].
El 21 de septiembre de 1936, día de la toma de Maqueda, se celebró una reunión de la Junta de Defensa Nacional en el aeródromo de Muñodomo, Salamanca. De esa reunión salió Franco investido con el mando militar único. En una segunda reunión, el día 28 de septiembre, Franco recibió asimismo el poder político, la Jefatura del Estado[3]. El general Cabanellas firmó el Decreto en día 29 y éste se publicó en el Boletín el día 30 de septiembre.
[1] Que tuvo lugar en la madrugada del 13 de julio.
[2] El puente aéreo del Estrecho fue decisivo para el futuro del Alzamiento; la liberación del Alcázar de Toledo, un timbre de gloria. Ambas actuaciones, más el prestigio ganado durante toda su carrera, propulsaron a Franco al liderazgo del Alzamiento.
[3] Literalmente, Franco fue investido “Jefe del Gobierno del Estado”
