Francisco de Vitoria (Burgos, 1483 – Salamanca, 12 de agosto de 1546) fue un fraile dominico, gran teólogo, filósofo, jurista y escritor del Siglo XVI. Ejerció como profesor en las universidades de París, Valladolid y Salamanca. En esta última fue catedrático. Destacó por sus ideas y enorme contribución al derecho internacional y la economía moral, cuyas raíces procedían del pensamiento aristotélico-tomista.
Es el principal referente de la Escuela de Salamanca. Su influencia fue gigantesca y su enseñanza pervive. En una de sus reflexiones (Relectiones, relecciones), concretamente en De Indis / De jure belli (es decir, Sobre los indios/Sobre el derecho de guerra), desarrolla el derecho natural a la legítima defensa.
Conviene recordar en nuestros días una de las frases del texto. “Cualquiera, aunque sea un simple particular, puede emprender y hacer la guerra defensiva. Esto es manifiesto porque es lícito repeler la fuerza con la fuerza […] por consiguiente, cualquiera puede hacer una guerra de este género sin necesidad de recurrir a la autoridad de otro, no sólo para la defensa de su persona, sino también para la de sus cosas y bienes”.
Esta afirmación, que sigue vigente, significa que cualquier persona tiene derecho a defender su vida y la de su familia, así como sus bienes, si sufre un ataque contra ellos. No hay que esperar una orden[1] de la autoridad para ejercer ese derecho básico y repeler la agresión recibida.
Quien quiera entender, que entienda.
[1] Ni esperar su intervención, evidentemente.
