El 12 de febrero de 2026, la U.S. Environmental Protection Agency (EPA) terminó el proceso de rescisión de la 2009 Greenhouse Gas Endangerment Finding[1], norma que permitió que se regularan y gravaran las emisiones de CO2 de vehículos a motor porque, decían los legisladores, seis gases de efecto invernadero (GEI)[2] (CO₂, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos y el hexafluoruro de azufre) contaminaban el aire[3] y amenazaban a las generaciones vivas y a las venideras. Pues parece que ya no es el caso, porque la rescisión ha entrado en vigor el pasado lunes día 20 de abril. Las generaciones, bien, gracias.
La Declaración de Peligro constituía la base de todas las regulaciones de la EPA sobre GEI para vehículos de motor y motores nuevos. A raíz de esa fecha, “los fabricantes de motores y vehículos ya no tendrán ninguna obligación en materia de medición, control y notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero para ningún motor o vehículo destinado a la circulación por carretera, incluidos los modelos fabricados antes de la entrada en vigor de esta norma definitiva”.
¿De dónde sale esa cifra de 1,2 billones que aparece en el título de este texto? Aproximadamente 1,1 billones de dólares provienen de la reducción de costes de los vehículos nuevos. (La EPA estima un ahorro medio por vehículo de más de 2.400 dólares). Ese ahorro va directamente al consumidor. Los 200 000 millones de dólares restantes de ahorro provienen de los costes evitados en la adquisición de cargadores para vehículos eléctricos y equipos relacionados.
Además, Los fabricantes ya no tendrán la obligación de fabricar vehículos eléctricos y podrán producir los vehículos que los consumidores desean, aumentando las opciones disponibles.
La totalidad de los argumentos esgrimidos por la EPA se halla aquí:
Mientras tanto, en la UE rige el llamado “Pacto Verde” y se mantiene la legislación que define el CO2 como contaminante. Por eso nos hundimos en relación con nuestros competidores: la idiocia criminal y corrupta de nuestras élites prevalece.
[1] Conocida como “Declaración de Peligro”. Lo de “hallazgo” es una demasía.
[2] De los cuales sólo el CO2 proviene de la combustión de los motores de explosión.
[3] Esto demuestra, por sí sólo, que el legislador puede ser un ignorante de tomo y lomo.
