Voy a hablar[4] de un libro fundamental para entender la historia de España, la que se conformó en el Siglo XX en torno a la guerra a muerte entre el Frente Popular y el Alzamiento Nacional. La urdimbre subyacente (a esa parte de nuestra historia y al libro mencionado) es el ataque del comunismo al Catolicismo. Y precisamente ahí reside la explicación del título: no fue una guerra civil al uso, sino que fue un intento de aplastar la columna vertebral de España, su sentido religioso, el mismo que nos permitió, hace ya cinco siglos, expandir la Cristiandad.
Antes de entrar en harina cabe decir que este es un libro que trata a la vez sobre la Historia de España, la Historia del Mundo y la Historia de la Iglesia. Pero además es un libro de Filosofía, de Teología, de Derecho, de Ciencia, de Literatura… pues en todas esas disciplinas abunda. Al cabo, lo veo como un análisis omnicomprensivo acerca de por qué la Historia de España pasa necesariamente por el Cristianismo o, para ser más exactos, por el Catolicismo. No nos sorprenderá que sea un texto de casi 900 páginas. Y muchas de ellas se orientan a explicar los sucesos que permiten entender por qué el título es el que es.
Se observa en el texto una profundización muy notable en dos procesos revolucionarios: el soviético, iniciado a finales de 1917[5], y el español, cuyos comienzos se pueden datar en mayo de 1931[6], o más precisamente, en octubre de 1934[7], culminando en febrero de 1936. El fenómeno ruso se despacha en una notable cantidad de páginas llenas de precisa información, pero del segundo podemos decir que vertebra la totalidad del libro[8].
Calvo Zarraute nos muestra cómo la jerarquía de la iglesia católica se plantó con toda firmeza desde 1931 frente a la deriva inducida por los gobernantes y asumió el martirio, exacerbado desde el 18 de julio de 1936[9]. Para entender esa posición de resistencia, el libro ofrece abundante documentación episcopal española producida entre 1933 y 1936, que incorpora en su literalidad[10], para que el lector pueda leerla. Les aseguro que vale la pena hacerlo, tal es la altura teológica y literaria que atesoraba una jerarquía que, para llegar a serlo, se había formado intelectual y pastoralmente de una manera que ahora resulta casi incomprensible, vista la ínfima categoría de quienes integran las cúpulas predominantes en la Iglesia.
En el texto aparece una frase miliar, de las que establecen una frontera, una clave de comprensión, un universo de desarrollo posterior: “Frente a la revolución sólo cabe la Tradición”. Y es que el libro toca a fondo el concepto de Tradición, elemento esencial en la consolidación y en la fortaleza de la Iglesia católica. Una Tradición que se empezó a resquebrajar tras la muerte de Pío XII[11], esencialmente bajo la presión de la URSS[12].
¿Cómo empezó el deslizamiento hacia la Modernidad en la sede de la Iglesia Católica? La Tradición viene siendo postergada desde el Concilio Vaticano II, el cual a su vez bebió de las aguas ponzoñosas del nihilismo posterior a la II Guerra Mundial, del relativismo, de la Escuela de Frankfurt y de cuantos componentes tenían como objetivo declarado debilitar la Cristiandad, minimizar las grandes certezas que nos han hecho grandes y reducirnos a una variable testimonial. La Cristiandad, digo. Occidente es la Cristiandad.
¿Cómo era la Iglesia Católica antes del Concilio Vaticano II? Muy distinta, abismalmente distinta de como es ahora. Acudamos, como hace el autor del libro, a Dilectissima nobis, la Encíclica de Pío XI en la que se denuncia la II República. O a “Divini Redemptoris”, donde el mismo Pio XI condena sin ambages el marxismo y sus consecuencias, haciendo referencia a la lucha (eterna) entre el Bien y el Mal, ejemplificado éste desde hace más de un siglo por el comunismo.
Pero no es sólo esa Encíclica. De nuevo Pío XI con Qui pluribus y asimismo León XIII con Quod apostolici numeris atacaron igualmente los movimientos sociales conducentes al comunismo. ¿No había quedado suficientemente claro lo que suponían socialismo y comunismo para las sociedades[13] a las que acosaba? Lejos de continuar con esa línea, el Concilio Vaticano II postra a la Tradición en nombre del Aggiornamento, ese error estúpido que buscaba atraer a las masas a la Iglesia enviando a ésta hacia la Modernidad, obteniendo en su lugar que gran parte de la Iglesia huyera hacia lo mundano. ¡Gran logro, vive Dios! Como consecuencia, Calvo Zarraute subraya que la Iglesia está inmersa en una crisis doctrinal y canónica que es una de las más hondas de su Historia[14].
Tras el Vaticano II, la jerarquía ha desplegado una cobardía creciente frente al mundo y la “evolución”, referida centralmente al aborto, es decir, al asesinato. Francisco[15] papa no ha hablado apenas del aborto, y siempre lo ha hecho marginalmente, pero no se le caía de la boca la crítica a la pena de muerte.
He hallado otra frase de Calvo Zarraute todavía más brillante y sintética: “Fe, Moral, Liturgia y Disciplina llevan devaluándose desde el concilio Vaticano II”. Es así. En mi opinión, esto sólo puede conducir al final de la organización eclesial[16].
Junto con el deterioro continuo de la Iglesia Católica, tal y como afirma literalmente el autor, “Europa decae como un adolescente en crisis”. No lo dice a humo de pajas, pues enumera una larga serie de síntomas a cuál más relevante. Veámoslos.
El primero es la demografía[17], cuya salud es un factor decisivo para la subsistencia de una sociedad cualquiera a medio y largo plazo[18]. A este ritmo[19] no sobreviviremos[20].
El segundo es la inmigración brutal y desordenada que están experimentando los países europeos occidentales, que descompone el tejido social por la vía de su no adaptación a las variables esenciales de una nación, como son la historia, las costumbres, la moral y la religión. Esto no es inmigración, sino invasión, y está dirigida desde Naciones Unidas con la colaboración y estímulo de la Comisión y el Parlamento de la Unión Europea y de los gobiernos progresistas de los Estados miembros, que buscan su medro político y no la defensa de la Patria.
El tercero es el aborto, un crimen sin paliativos disfrazado de derecho, que es el indicador más relevante de la autodestrucción progresista. Es tan heraldo de la muerte como la eutanasia, que junto con el aborto cierran el círculo del suicidio moral y social que se ha extendido por toda la Cristiandad.
El divorcio se ha enseñoreado de las relaciones matrimoniales, alcanzando un porcentaje creciente en el seno de lo que debería ser la familia, núcleo central de la estabilidad social y garantía del futuro de los españoles. Conectado con este problema se hallan el de la sexualidad difusa y confusa de la ideología woke, tan en boga; el de los vientres de alquiler y el de la fecundación artificial.
Visto lo visto, ¿quién lidera la deriva de Occidente? “El liderazgo lo lleva la plutocracia globalista angloamericana”[21].
Y en esa tesitura, el autor se pregunta: ¿cuál es la misión de la Iglesia? Y se responde con brillantez y brevedad: “la celebración de los Sacramentos, la Espiritualidad, la Sagrada Liturgia y la Tradición”. No he visto escrito esto por parte alguna, salvo aquí. Una maravilla de concisión, que deja el mundo fuera de la ecuación. No sorprende que, en la página 788 y sucesivas, Calvo Zarraute se refiera a la Monarquía Hispánica[22] como paradigma civilizador de antaño. Cuando esa Monarquía, de la mano de la reina Isabel I de Castilla, y de su marido, Fernando II de Aragón, expandió los límites de España hasta otro continente, la Iglesia inspiró el desarrollo de la Historia del mundo y de la Cristiandad.
Este análisis se acerca al final. En el libro no hay mención alguna al respecto, pero ¿existe la posibilidad de un nuevo cisma en el seno de la Iglesia Católica, visto el devenir del papado desde Francisco, que continúa con León XIV sin variaciones de fondo? ¿De verdad queda alguien que crea que el Pontificado y la Curia romana pueden ser reconducidas a su objeto institucional fundamental, que conocemos bien, simplemente esperando que ocurra? ¿No es evidente la deriva de los no-nombramientos del Papa, que de darse pudieran hacer pensar en un giro esencial, tan esperado y tan necesario? ¿Qué frena a los prelados más significados del pensamiento tradicional a alzarse para denunciar el comportamiento de un Vaticano réprobo (por heterodoxo) y constituir el germen de la nueva Iglesia Católica y Apostólica, con una nueva organización eclesial que retome el camino de la Tradición?
No sería el primer cisma. Cierto que ninguno ha traído una reconducción inmediata y alguno, la división permanente, pero ¿acaso es mejor esperar a que las jerarquías terminen de destruir el legado de Dios sin mover un dedo para intentar reducir la situación?
Pregunto a muchos creyentes practicantes y todos rechazan ese camino, o cuando menos, lo posponen sine die. Sin argumentos. Sin valor para continuar hablando de ello, la mort dans l´âme[23].
El libro termina con referencias explícitas a la Ley de Memoria Democrática, expresión de puro sectarismo de los vencidos en 1939 que quieren reescribir la Historia de España y pastorear con ello un voto que les siga permitiendo robar, destruir y llegado el caso, matar[24], como la fotografía de portada, que ven al pie de este texto, pone de manifiesto.
La Guerra Civil fue una Cruzada porque la religión católica estuvo desde el principio en el centro de los objetivos de los partidos frentepopulistas, religión “que aglutinaba a todas las izquierdas”, deseosas de acabar con ella, sabedores de que es el hilo conductor de nuestro desempeño y de nuestra propia existencia.
Así sigue siendo. Y ahora el ataque se lleva a cabo con la colaboración de la jerarquía eclesiástica española.

https://www.sndeditores.com/libro/1936-cruzada-y-no-guerra-civil_161912/
[1] Para quien desee encontrar una extensa y profunda síntesis del libro, recomiendo acuda a la realizada por José Luis Pozo Fajarnés para “El Catoblepas”, aquí https://www.nodulo.org/ec/2025/n212p16.htm
[2] SND Editores.
[3] Gabriel Calvo Zarraute nació en 1981. Es sacerdote de la diócesis primada de Toledo. Desde su ordenación en 2008, ha dedicado su vida al apostolado parroquial, a la alta divulgación, la docencia y la investigación académica, destacándose por su labor como escritor y conferenciante. En cuanto a su formación académica, es Diplomado en Magisterio, Licenciado en Estudios Eclesiásticos, Licenciado en Teología Fundamental, con la tesina “Fuentes tomistas del conocimiento teologal en San Juan de la Cruz”, Licenciado en Historia de la Iglesia, con la tesina “Aproximación histórico – teológica a las cartas pastorales del cardenal Gomá 1936 – 1939”, Licenciado en Derecho Canónico, con la tesina “La Filosofía del Derecho en el Padre Victorino Rodríguez OP” y Graduado en Filosofía. Por lo que a su trayectoria pastoral y docente respecta, fue Párroco rural en la Archidiócesis de Toledo (2.008 – 2.014), Párroco urbano en la Diócesis de Getafe (2.014 – 2.018) y Párroco rural en la Archidiócesis de Toledo (2.018 – 2.023). Como docente, ha sido Profesor en el Centro de Teología de Getafe (2.014 – 2.018), Profesor en el Instituto de Ciencias Religiosas de Talavera de la Reina (2.018 – 2.023) y es Docente en Universitas Libre Hispánica, en el Instituto de Estudios Hispanoamericanos Benito Jerónimo Feijoo, en el Instituto Beatriz Galindo-La Latina y en la Escuela de Pensamiento Católico Melchor Cano. Su labor pastoral, académica y literaria refleja una dedicación constante al estudio profundo y la reflexión filosófica para la difusión de la doctrina católica, contribuyendo a la restauración del orden social y político cristiano. Ha cooperado significativamente a la recuperación del pensamiento católico tradicional e hispánico.
[4] El lector de este artículo puede acceder a la reseña que el propio autor efectúa en esta entrevista https://ntvespana.com/10/07/2025/el-p-gabriel-calvo-zarraute-analiza-su-libro-1936-cruzada-no-guerra-civil-por-javier-navascues/
[5] Fecha de la conocida como “revolución de octubre”.
[6] La II República acababa de comenzar su andadura, pero los exaltados de izquierdas no tardaron en lanzarse a asesinar sacerdotes y a asaltar edificios eclesiásticos. Ver cómo aparece en el libro “Franco sin adjetivos” https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[7] Fecha del golpe de Estado organizado por el PSOE.
[8] Hay tres naciones que han sufrido descarnadamente los embates de la llamada “revolución socialista”: España, México y Rusia. El libro habla in extenso de la primera y de la última, en la medida en que ésta permite entender mejor aquélla.
[9] Eso no ocurriría en nuestros días, año 2025, sin duda. El lector se preguntará por qué se ha producido en la jerarquía eclesiástica ese brutal cambio de actitud, esa inversión de polaridades en la defensa de la Fe española y vaticana. La pregunta se responde sola fácilmente.
[10] Alguno de los textos no había visto la luz desde los años 50 del Siglo XX.
[11] Aprovecho esta referencia para glosar la figura y la obra de Pío XII, a mi juicio personal (no del autor, que apenas lo menciona, pues no es un pontífice que estuviera en el solio de San Pedro durante la persecución religiosa en España) el último Papa firme e íntegro. Desde su muerte percibo un decaimiento progresivo del mantenimiento de la Fe, por más que tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI fueran papas magníficos y extraordinarios, cada uno en su ámbito de actuación. Pero el daño ya estaba hecho.
[12] Presión que se ejercía con su tradicional brutalidad, patentizada sobre todo en su cerco al Cardenal Mindszenty (Budapest), pero también, insidiosamente, minando la fe de los fieles de Occidente con una propaganda incesante contra su enemigo secular. Al cabo, derrotada la ideología comunista algo antes de que cayera la URSS en 1991, intentaron asesinar en Roma al papa Juan Pablo II, al que habían perseguido incesantemente en su Polonia natal.
[13] En cualquier caso, llama la atención la profundidad y seriedad de las críticas al comunismo que se realizan al máximo nivel jerárquico desde el papado, pero más aún lo hace que los papas se tomen en serio las teorías socialistas y comunistas, cuando su praxis es puro latrocinio, crimen y destrucción. ¿Cómo se entiende tanta consideración a los aspectos filosóficos, sociales y culturales de ese mesianismo, cuando el comunismo es siempre la patentización del Mal?
[14] Que Calvo Zarraute conoce bien, no en vano es autor de un nuevo libro (en varios tomos) de Historia de la Iglesia, del que el primero (la Antigüedad) ya está publicado https://www.amazon.es/Historia-Iglesia-Cat%C3%B3lica-Volumen-Antigua/dp/B0FSZ8YW74
[15] El Papa es el vicario de Cristo en la Tierra. Si, por supuesto, pero luego hay papas y papas. Calvo Zarraute analiza la labor del papa Francisco y lo hace de manera inmisericorde, correcto en el procedimiento y en las conclusiones. Han sido doce años terribles. Y no han terminado con León XIV.
[16] Pero sabemos que “Las fuerzas del Mal no prevalecerán sobre ella”.
[17] Con el suicidio demográfico de Occidente nos vamos todos a la Nada, lógica secuela del Nihilismo de la postguerra. España está a la cabeza.
[18] Todos sabemos lo que está pasando en Occidente con las tasas de reproducción del stock de ciudadanos nativos.
[19] El autor es pesimista, llegando a afirmar que “Ya no hay solución para la crisis demográfica”. Pero por supuesto que la hay. Como luego afirma el autor, “La Historia no está escrita”.
[20] La baja natalidad tiene su raíz en los fundamentos de mayo del 68. La familia, en el punto de mira. ¿Cuál es el objetivo de esta destrucción de la célula básica de la sociedad?
[21] Es lícito discrepar en parte. La ONU, que ciertamente lidera, no obedece ya a sus orígenes angloamericanos, si es que alguna vez lo hizo. Tras la ONU hay plutócratas, solos o en compañía de otros, pero hay un país que marca la pauta, la RP China, que ha tomado el relevo de la URSS. Los EE. UU. demócratas se han arrodillado, pero eso está en profunda revisión con Donald J. Trump.
[22] Aviso a navegantes: se refiere a la Monarquía pre-borbónica, que no se plegó a los deseos de Francia.
[23] https://www.linternaute.fr/expression/langue-francaise/17496/la-mort-dans-l-ame/
[24] Es la tríada de referencia de socialismo y comunismo en todo tiempo y lugar.
