Bueno, no en todas partes, como luego veremos. De momento, nace mucho más frío en la Antártida, aunque no sólo allí. Y si de algo se ocupan las gentes que atemorizarnos quieren es de islas cubiertas de hielo, como la Antártida y Groenlandia, pues sólo de la improbable fusión de ese hielo sobrevendría un aumento significativo del nivel del mar que propiciara a catástrofe que llevan deseando durante tantos lustros sin éxito.
Va a ser que no. Tampoco esta vez. Vean.
Resulta que la Antártida experimentó las más bajas temperaturas nunca registradas[1]. Y lo hizo a finales de 2023[2]. En el este y en el oeste[3]. Se puede ver aquí[4]. Los descensos fueron espectaculares y coincidieron con récords similares en Chile (-40℃). Y claro, las masas de hielo en esa gigantesca isla austral crecieron sobre las nuevas en nada menos que 108 gigatoneladas[5] al año medidas en 2021, 2022 y 2023. Y la cosa sigue. El 12 de mayo de 2025 se batió el récord de baja temperatura en la estación Concordia[6], con -75,5℃.
Dejemos el profundo sur y vayamos al Asia continental. Su enfriamiento ha alcanzado los -2.15°C por década, contando desde 2004[7].
Y ahora, vayamos al norte. A Groenlandia. Desde el 1 de septiembre de 2024, el incremento de nieve y hielo en la isla ha alcanzado los 579.000 millones de toneladas. Es el mayor aumento de los últimos ocho años, muy por encima de la media medida entre 1981 y 2010. Para estar batiendo incesantemente récords al alza de temperatura, como afirman sin cesar los paniaguados al uso, no está mal.
Por quedarnos cerca de Groenlandia, vayamos al Polo Norte. Allí, la extensión mínima de hielo tuvo lugar en 2012[8]. Desde entonces, no ha hecho sino crecer u oscilar, pero siempre por encima del nivel de 2012[9]. Es más, hay más volumen de hielo marítimo desde 2020[10]. En realidad, el hielo marítimo en nada afecta al nivel del mar, pero las cosas son así. Y el nivel de CO2, subiendo regularmente. Como es sabido, Al Gore hizo el ridículo en 2009 diciendo que el hielo marino habría desparecido para 2014. Pues ahora, Sir Richard Attenborough, que ya ha cumplido los 99, aseguró en 2022 que eso mismito ocurrirá en 2035. Ojalá viva para ver que no va a ser así. En cambio, The Guardian dice que el evento tendrá lugar “en la próxima década”[11]. “Cuán largo me lo fiais, amigo Sancho”. Así nos distraen.
Por si todo esto fuera poco, el gobierno canadiense[12] acaba de publicar una gráfica titulada “Total acumulado de cobertura histórica de hielo marino entre 1981 y 2025” en el Océano Glacial Ártico Occidental, hasta el 16 de julio de 2025. El nivel está por encima de la media (representada por una línea de puntos de color verde).

West Arctic, NW Passage See 3rd Highest Sea Ice Extent In Over 2 Decades – Watts Up With That?
Como se puede ver, el nivel de CO2 sube incesantemente (a Dios gracias), pero el hielo no se funde, a pesar de la monserga habitual. Por tanto, no sube el nivel del mar más de lo que lo viene haciendo desde hace miles de años[13]. A cambio, las cosechas aumentan sin cesar, gracias precisamente al CO2.[14]
¿Por qué se producen una y otra vez estas afirmaciones sobre acontecimientos que han de tener lugar en un futuro, pero que nunca ocurren? Por tres razones.
(Continuará)
[1] Good News (If You Like Freezing)! Antarctica Sees More Snowfall, Record Low Temps! – Watts Up With That?
[2] https://watchers.news/2024/08/08/antarctica-experienced-record-low-temperatures-in-late-winter-2023-affecting-critical-operations/
[3] Hace poco, en 2023, la estación Concordia registró una de las temperaturas más bajas de la década, un tremendo menos 117.76 grados Fahrenheit (-83,2 Celsius). Ese mismo año se registraron – 50˚ C en la estación Western Antarctica’s Byrd. Véase aquí https://climaterealism.com/2023/11/new-antarctic-all-time-cold-record-flies-in-the-face-of-media-reporting/
[4] Extreme Antarctic Cold of Late Winter 2023
[5] Una gigatonelada es 109t, es decir, 1.000.000.000 toneladas, o sea. mil millones de toneladas.
[6] https://x.com/pinturicchio_60/status/1922147132368195654
[7] De acuerdo con un reciente estudio (Li et al., 2025), el 98% del Asia Central estudiada, que se halla entre los 40 y 65°N y los 50 y 130°E, experimentó temperaturas fuertemente decrecientes entre 2004 y 2020.
[8] Contando desde 1980, cuando comenzaron las mediciones satelitales.
[9] Lo pueden ver en profundidad en este estudio dirigido por el Doctor M.R. England https://essopenarchive.org/doi/full/10.22541/essoar.174329135.56312606/v1
[10] https://psc.apl.uw.edu/wordpress/wp-content/uploads/schweiger/ice_volume/BPIOMASIceVolumeAnomalyCurrentV2.1.png
[11] https://www.theguardian.com/world/2024/mar/05/ice-free-summers-in-arctic-possible-within-next-decade-scientists-say
[13] “La velocidad actual de ascenso del nivel del mar (2-3 mm/año) no es anómala ni crítica, ni se ha acelerado, sino que es varias veces más lenta de la que se registraba hace unos pocos miles de años, cuando llegó a alcanzar promedios de hasta 30 mm. al año.” https://entrevisttas.com/2025/07/28/informacion-meteorologica-o-relato-climatico/
[14] Tanto las cosechas cada vez más generosas como el hielo cada vez más abundante son evidencias empíricas que contradicen el relato calentológico imperante. Ignorar los hechos y los datos nada tiene que ver con la Ciencia, ni tampoco con la Ética. Hablando de falta de ética, el IPCC, ese organismo espurio de la ONU que se dedica a revestir de pseudociencia el proyecto totalitario globalista, ha construido toda su tesis en torno a la inevitable desaparición del hielo polar, que estaría provocada por la utilización de combustibles derivados de los hidrocarburos.
