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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Avance sobre un nuevo libro XVI

por | 21 Jun 2024 | Libros

Esta es la XVI entrega resumida del libro «Franco sin adjetivos», que espero resulte de interés

8. La vertebración jurídica y la evolución política del Estado (1) 

Franco rechazó ab initio la idea de restaurar la Monarquía; pretendía crear un nuevo régimen. Su fundamento era un movimiento integrador de las fuerzas políticas y sociales que habían nutrido el Alzamiento. La unificación efectuada en 1937 estableció las bases del Régimen. El franquismo fue una síntesis de ideas corporativistas y concepciones conservadoras en un entorno de acendrado catolicismo, que inicialmente estaba previsto continuara indefinidamente en el tiempo, pues su creador lo entendía como una superación de los problemas que afectaban a las democracias liberales y al yugo comunista.

Uno de los rasgos vertebradores fundamentales del nuevo régimen fue su anticomunismo, no sólo por las convicciones del propio Franco, sino por la indeleble experiencia que en esa generación de españoles había dejado la actuación de socialistas y comunistas a las órdenes de Stalin durante los últimos años de la República y en el curso de la Guerra Civil.

El régimen de Franco no fue una dictadura personal ni personalista, a pesar de la concentración de poderes en el jefe del Estado. Ello se debió al entramado legislativo que elaboró el sistema, al que se atuvo el propio Franco sin exceder los límites que las normas establecían. Aplicó sus prerrogativas institucionales con mesura, se abstuvo de alterar resoluciones judiciales y se orientó por la mayoría colegiada del Consejo de ministros. El Régimen funcionaba como un genuino Estado de Derecho.

No sólo era eso; Franco siempre contó con cuatro instituciones fundamentales para el Régimen. Una, ya mencionada, el Consejo de ministros. Otra, la Falange, o más exactamente la FET y de las JONS. Otra, el Ejército, es decir, las Fuerzas Armadas. Y otra, la Iglesia Católica. La primera se nutrió de la segunda y la tercera, más un aporte creciente de miembros de la alta administración, por lo común de los grandes Cuerpos Especiales del Estado, que garantizaban una excelente formación técnica, necesaria para enfrentar con éxito los asuntos de gestión.

Como hemos visto, el primer gobierno de Franco se constituyó el 30 de enero de 1938, sustituyendo a la Junta técnica del Estado. Vicepresidente y ministro de Asuntos Exteriores fue el general Francisco Gómez Jordana. En él se hallaban asimismo Ramón Serrano Suñer, Fidel Dávila (Defensa Nacional), Severiano Martínez Anido (Orden Público), el conde de Rodezno (Justicia), Pedro Sainz Rodríguez (Educación) y Raimundo Fernández Cuesta (Agricultura y secretario general de FET y de las JONS).

El desarrollo normativo comenzó el 9 de marzo de 1938, cuando el gobierno de Franco promulgó el Fuero del Trabajo, que entró en vigor ese mismo día y constituyó uno de los elementos centrales del Régimen, junto con las otras siete Leyes Fundamentales del franquismo. Este Fuero definía los derechos sociales de los españoles y los principios vertebradores del Estado en materia laboral. De su importancia da fe el hecho de que fuera elaborado y aprobado en 1938, sin esperar al final de la Guerra Civil.

El texto del Fuero bebe de los principios fundacionales de la Falange Española y de las JONS, muy imbuida de los aspectos sociales del Estado, en un entorno mundial convulso, en el que ideologías totalitarias (comunismo y nacionalsocialismo) se enfrentaban para lograr el control político, social, económico y militar de Europa. Los Fueros se sitúan fuera de esas ideologías, hundiendo sus raíces en principios católicos y en el tradicionalismo.

Elementos esenciales del texto normativo de 1938 eran la regulación de la jornada laboral y la del descanso, la creación de la Magistratura del Trabajo y el establecimiento de los sindicatos verticales.

En julio de 1939, Franco destituyó al general Gonzalo Queipo de Llano de la jefatura militar de Andalucía. El 9 de agosto de 1939 se constituyó el segundo gobierno de Franco, en el que fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores Juan Luis Beigbeder, quien sustituyó a Gómez-Jordana, de raigambre aliadófila. Pronto fue creado el Instituto Nacional de Colonización, por Decreto especial de 18 de octubre de 1939.

Este Gobierno experimentó pequeños cambios, como el cese del general Muñoz Grandes como ministro secretario general el 15 de marzo de 1940 o el del general Yagüe como ministro del Aire. El cese más relevante, empero, fue el de Ramón Serrano Suñer como secretario del Consejo de ministros, puesto que fue cubierto por D. José Ibáñez Martín ese mismo 2 de octubre. Antes, el 23 de febrero de 1940, el gobierno aprobó la Ley para la represión de la masonería y el comunismo.

El general Franco, antiguo director de la Academia General Militar, ordenó la reorganización de ésta. La ley de 27-IX-1940 la instrumentó. El 6 de diciembre de 1940, Franco proclamó la Ley Sindical y la Ley del Frente de Juventudes. En febrero de 1941, poco antes de viajar a Bordighera para entrevistarse con Mussolini, Franco creó lo que luego se llamó Consejo de Regencia para el caso de que se produjera su muerte durante el viaje. A su vuelta, entre el 27 y el 29 de marzo, el Consejo de ministros produjo la nueva Ley de Seguridad del Estado, que, como su nombre indica, reforzaba la defensa de todo el sistema ante eventuales atentados contra su cabeza.

En mayo de 1941, los roces entre la cúpula militar y la FET y de las JONS provocaron cambios en el ejecutivo, que el día 20 se constituyó como tercer gobierno de Franco. Franco nombró ministro de la Gobernación al coronel Valentín Galarza. Entró en el gobierno (subsecretario de Presidencia) Luis Carrero Blanco, capitán de navío. Serrano Suñer, que había sustituido a Beigbeder al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores, viajó a Roma para acordar con la Santa Sede los nombramientos episcopales. Como sucedió en otros países, se autorizó organizar grupos de voluntarios para combatir a la Unión Soviética. El destacamento organizado al efecto recibió el nombre de “División Azul”.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.